En una nueva columna de salud de "En la Misma Vereda", por FM del Sol 100.7, la Dra. Cristina Espeche habló sobre una situación muy frecuente en el consultorio: pacientes que continúan con dolor a pesar de que radiografías, resonancias o análisis no muestran alteraciones importantes.
Durante muchos años se creyó que el dolor dependía exclusivamente de una lesión visible. Sin embargo, hoy la medicina sabe que el dolor es mucho más complejo y que intervienen numerosos factores: el estado de los músculos, el funcionamiento del sistema nervioso, la inflamación, el descanso, el estrés, la ansiedad, el movimiento y el tiempo que una persona lleva conviviendo con ese dolor.
AUDIO
Un ejemplo ayuda a comprenderlo. Dos personas pueden tener el mismo grado de artrosis en una radiografía y, sin embargo, una caminar varios kilómetros por día mientras la otra apenas puede subir una escalera. Esto ocurre porque las imágenes muestran solo una parte de la historia.
También puede suceder lo contrario: personas con estudios prácticamente normales que experimentan un dolor muy intenso. Por eso, un estudio normal no significa que el dolor no exista. El dolor siempre merece ser escuchado, evaluado y tratado.
La Dra. Espeche explicó que, en muchos casos, el dolor aparece después de períodos prolongados de estrés, una cirugía, una lesión ya cicatrizada, problemas para dormir o situaciones de gran impacto emocional. En estas circunstancias puede producirse lo que se conoce como sensibilización del sistema nervioso, un fenómeno en el que el organismo mantiene activados los mecanismos del dolor aun cuando la lesión original ya no está presente.
Esto no significa que el dolor sea imaginario ni psicológico. Significa que el sistema nervioso permanece en un estado de alerta excesiva, como una alarma que continúa sonando aunque el peligro ya haya desaparecido.
Desde la medicina integrativa, el abordaje no se limita a preguntar dónde duele. También se consideran aspectos como la calidad del sueño, la alimentación, la actividad física, el nivel de estrés y el tiempo de evolución del cuadro, porque todos ellos influyen en la recuperación.
En ese contexto, la acupuntura médica puede ser una herramienta complementaria de gran utilidad. No reemplaza tratamientos indicados, cirugías ni medicamentos cuando son necesarios, pero sí puede contribuir al manejo del dolor en patologías como cervicalgia, lumbalgia, artrosis de rodilla, algunas cefaleas y dolor miofascial. Diversos estudios científicos respaldan su utilización dentro de un tratamiento integral.
Como mensaje final, la especialista recordó que el dolor nunca debe naturalizarse. No es una consecuencia inevitable de la edad ni algo con lo que haya que resignarse a convivir. Consultar a tiempo permite realizar una evaluación adecuada y elegir el tratamiento más apropiado para cada persona.

No hay comentarios:
Publicar un comentario