En su columna de salud en En la Misma Vereda por FM del Sol 100.7, la doctora Cristina Espeche explicó por qué el insomnio no debe naturalizarse, cuáles son sus causas más frecuentes y qué hábitos pueden ayudar a recuperar un descanso de calidad.
Dormir bien es una necesidad biológica fundamental. Mientras descansamos, el organismo se recupera, el cerebro procesa la información del día, se fortalecen las defensas y se regulan numerosas funciones hormonales y metabólicas. Sin embargo, cada vez son más las personas que sienten que el sueño dejó de ser verdaderamente reparador.
En una nueva columna de salud, la doctora Cristina Espeche abordó el insomnio, un problema muy frecuente que afecta la calidad de vida y que, lejos de ser una consecuencia inevitable del envejecimiento, merece ser evaluado y tratado.
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Dormir mal no es normal
Muchas personas manifiestan que les cuesta conciliar el sueño, que se despiertan varias veces durante la noche o que, una vez despiertas de madrugada, ya no logran volver a dormirse.
"Con frecuencia escucho frases como: 'Doctora, hace años que duermo mal' o 'Creo que es normal porque tengo más edad'. La realidad es que dormir mal no debe considerarse algo normal ni una consecuencia inevitable del paso de los años", explicó la especialista.
Las causas del insomnio
El insomnio puede tener múltiples orígenes. Entre las causas más habituales se encuentran:
- El estrés y las preocupaciones cotidianas.
- La ansiedad.
- El dolor crónico.
- La menopausia.
- Algunos medicamentos.
- Determinadas enfermedades.
También influyen hábitos que muchas veces pasan inadvertidos, como el uso de pantallas antes de dormir, las cenas abundantes, los horarios irregulares o el consumo excesivo de cafeína, especialmente durante la tarde y la noche.
Consecuencias para la salud
Dormir poco o descansar mal no solo provoca cansancio al día siguiente. También puede afectar la memoria, la concentración, el estado de ánimo y el rendimiento cotidiano.
Cuando el problema se mantiene en el tiempo, incluso puede repercutir sobre la presión arterial, el metabolismo y favorecer el agotamiento físico y emocional.
"El insomnio no es solamente un síntoma nocturno; muchas veces tiene consecuencias durante toda la jornada", advirtió Espeche.
Hábitos que favorecen un buen descanso
Para mejorar la calidad del sueño, la médica recomienda incorporar algunas medidas sencillas:
- Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse.
- Realizar actividad física de manera habitual.
- Evitar el uso de celulares, tablets o televisión inmediatamente antes de dormir.
- Reducir el consumo de cafeína por la tarde y la noche.
- Crear un ambiente tranquilo, silencioso y confortable para el descanso.
No obstante, remarcó que cada caso debe analizarse de manera individual.
"Yo evalúo al paciente no solamente por el síntoma, sino también en todo su contexto físico y emocional. Busco comprender a la persona en su conjunto y acompañarla en la recuperación de un sueño saludable", señaló.
Preguntas frecuentes
¿Es normal dormir menos con el paso de los años?
La calidad del sueño puede modificarse con la edad, pero el insomnio no debe considerarse normal. Siempre es importante investigar sus posibles causas.
¿El estrés puede provocar insomnio?
Sí. El estrés sostenido y la ansiedad son dos de las causas más frecuentes de dificultad para conciliar o mantener el sueño.
¿Cuándo es importante consultar?
Cuando el problema se repite varias veces por semana, afecta las actividades diarias, provoca un cansancio persistente o se prolonga durante mucho tiempo.
Dormir bien es una parte esencial de la salud. Identificar las causas del insomnio y recibir un abordaje adecuado puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida. Como recordó la doctora Cristina Espeche al finalizar su columna, "la salud no es solamente la ausencia de enfermedad; es encontrar el equilibrio físico, emocional y social que nos permita vivir mejor".

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